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LA TRANSFORMACIÓN DEL HOMBRE POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO Deja tu comentario

A pesar de que el apóstol Pablo dijera que solo existe un evangelio verdadero él sabía de antemano que vendrían muchos con diferentes evangelios.

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.

No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

Más si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciaren otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Gálatas 1:6-9

A pesar de tantos “Evangelios” que existen en esta edad moderna, de tanto libertinaje, en un tiempo donde es complicado encontrar un evangelio real que transforme la vida de las personas, que les haga cambiar su actitud irrespetuosa, su forma salvaje de predicar a Jesús, donde se denigra y ofende a quien piensa diferente, que abandonen su vida pecaminosa etc., evangelios cómodos sin acontecimientos sobrenaturales en sus vidas.

Sin embargo, el verdadero evangelio de Jesucristo se distingue por una transformación en la vida de la persona. El verdadero evangelio de Jesucristo salva la vida de la persona por medio de la santidad. Es una santidad que Dios exige para poder estar delante de su presencia. El Espíritu Santo transforma la vida del hombre por medio de su evangelio.

Este plan de transformación por medio del evangelio nos lo anticipó El Señor en Génesis 1. Él quiso mostrar a los cristianos cual sería el verdadero evangelio, porque de la misma manera en que El transformó la tierra, y como Él la encontró, la encuentra de una manera similar como la encuentra el hombre.

Desarrollemos este estudio por medio de las Escrituras:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Génesis 1:1-2

Dios nunca hace nada sin pensarlo antes, ya Él todo lo tenía bien planeado, nunca hace nada de manera casual, siempre existe un propósito en todo lo que hace. El verso Dos está describiendo la tierra antes de que Dios comenzara a trabajar con ella, lo cual es un paralelismo perfecto de la condición en que estábamos usted y yo antes de que el Espíritu Santo empezara a trabajar en nosotros.

Si usted analiza profundamente el verso Dos podrá darse cuenta que se mencionan como se encontraba la tierra y que en esa misma condición estaba tu vida y la mía antes de que El Espíritu Santo comenzara a trabajar en nosotros. Esa condición en la que se encontraba era:

  •  La tierra estaba desordenada.
  •  La Tierra estaba vacía.
  •  La Tierra estaba en el abismo.

De esta manera como Dios encontró la tierra, así nos encontró a nosotros. El apóstol Pablo dice:

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 2 Corintios 4:6

Muy bien. Vayamos ahora a la siguiente escritura:

Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Génesis 1:3

Esto que hizo Dios es lo primero que hace con el pecador. El pecador antes de que venga la luz sobre él, vivía en una oscuridad de pecado, pensaba que todo lo que hacía estaba bien y no ofendía a Dios, pero luego cuando esa luz pegó en él se dio cuenta que iba en un camino que lo llevaría al infierno, sin embargo gracias a esa luz pudimos tomar el camino de la Vida que alumbra nuestro destino. Esa luz iluminó nuestros corazones para entenderle, para poder ver nuestra condición, porque sin esa luz es imposible que el hombre se dé cuenta en que condición se encuentra.

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. San Juan 8:12

Luego de que esa luz viene a la vida del pecador, lo que viene ahora es una separación.

Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
Génesis 1:4

Cuando la luz del verdadero evangelio de Jesucristo viene a la vida del pecador para transformarla, el Espíritu Santo comienza hacer una separación en su vida de:

Trabajos, diversiones, amistades, familias, etc. Tiene que haber una separación de la luz de las tinieblas. Dios comienza a demandar que te separes de todo aquello que a Él no le agrada, que dejes la fornicación, el adulterio, las borracheras, las fiestas etc. Comienza con una separación total de tu vida pecaminosa. Dice la biblia:

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
2 Corintios 6:14-15

Vayamos ahora a la siguiente escritura:

Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.

Produjo pues la tierra  hierba verde, hierba, que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:11-12

Todo cristiano que este teniendo toda esta verdadera transformación, es imposible que el mismo no esté produciendo vida. El estará compartiendo el evangelio, tendrá una carga en su vida de ganar almas para Cristo, invitará personas a la iglesia, etc. Él está siempre produciendo vida, expandiendo vida. Él constantemente tiene una carga de compartir el evangelio.

Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Génesis 1:20

Las aguas simbolizan la Palabra de Dios.

Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
Efesios 5:26

Esa es la razón por la cual el cristiano constantemente debe estar leyendo la Palabra de Dios, bañándose con esa agua para seguir nutriéndose y creciendo. Después de esto ahora viene lo siguiente:

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.
Génesis 2:1-2

Al igual que Dios acabo su obra con la tierra en el séptimo día, Dios terminará su obra en nosotros cuando lleguemos a ese séptimo peldaño.

Usted como cristiano y con la luz que tiene debe saber muy bien en que peldaño usted se encuentra y darse cuenta si ya Dios acabo su obra en usted.

Ahora, cuando Dios acabe su obra en nosotros, la biblia dice que no solo Dios va a descansar su obra en nosotros sino que nosotros vamos a descansar junto con él.

Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Hebreos 4:10

Por esa razón es muy importante leer la biblia, separarnos de las tinieblas, orar, ayunar, congregarse etc. Así poder llegar al reposo.

Un día llegará el momento de cuando lleguemos a ese séptimo peldaño y recibamos nuestro reposo, vamos a descansar y allí se habrá acabado el esfuerzo de la vida Cristiana.

Así que mientras aun no lleguemos al reposo no es momento de reposar.

 

Dios les bendiga

Ministro Naya Bouhadour Mendoza

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